La contradicción es equina
Los vicios nos hacen humanos, dice mi padre el sábado 17 de mayo de 2014, anoto en mi libreta. Asiento y hago silencio para que siga, pero hasta ahí llega lo que parecía ser un discurso prometedor. ADN llanero = pocas palabras. No recuerdo cómo terminamos hablando de lo que estábamos hablando, pero básicamente lo que quería saber era su opinión acerca de los vicios, ya que ha conocido o, mejor dicho, conoce muy bien varios. Lo tuyo es la bebida, comenta señalándome con los labios. Me doy cuenta de dos cosas: 1. Mi padre no quiere hablar de su pasado y me acusa para desviar la atención. 2. El viejo tiene una imagen más o menos desacertada de mí. Somos miles ante los ojos de miles, quiero responderle, pero prefiero callar para que continúe hablando. Él voltea y posa su vista en una de las pantallas. Estamos en La Mística, un bar de apuestas en Las Mercedes donde transcurre la mayor parte de sus días. En una hilera de monitores pasan juegos de fútbol americano, básquet univer...
Comentarios
Publicar un comentario